Mercado Asegurador
Revisar los seguros cada año ayuda a detectar coberturas innecesarias
Los seguros pueden permanecer durante años dentro del presupuesto familiar sin una revisión periódica. Hogar, automóvil, vida, salud, viajes, dispositivos y productos asociados a tarjetas o préstamos pueden acumularse sin que el consumidor compruebe si siguen respondiendo a sus necesidades.
“Los seguros tienen una particularidad que hace que sea muy fácil perder de vista cuánto estamos pagando por ellos: normalmente se contratan una vez y después se renuevan durante años”, explica Gemma Reinón, de Català Reinón Abogados.
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La especialista recomienda revisar las pólizas al menos una vez al año y comprobar tanto su coste como las coberturas y la necesidad que originó cada contratación.
El primer paso es hacer un inventario de las pólizas
Jordi Català, abogado especializado en derecho civil, consumo, vivienda y cuestiones económicas, considera que la revisión debe comenzar con un inventario de todos los seguros contratados.
“El primer paso consiste en hacer un inventario”, señala. Este listado debe incluir pólizas de hogar, automóvil, salud y vida, pero también accidentes, decesos, viajes, mascotas, dispositivos, protección de pagos y coberturas vinculadas a productos financieros.
Encontrar dos seguros similares tampoco implica necesariamente que exista un gasto innecesario. Reinón advierte que pueden existir coberturas complementarias y que las reglas sobre acumulación dependen del tipo de seguro.
“Antes de contratar un seguro de viaje, por ejemplo, merece la pena comprobar si alguna tarjeta utilizada para pagar el viaje ya incorpora determinadas coberturas y cuáles son sus requisitos”, señala Català.
Por ello, la comparación debe considerar riesgos cubiertos, límites económicos y exclusiones, además de las condiciones para utilizar cada protección.
El precio no debe ser el único criterio
La revisión tampoco consiste únicamente en sustituir una póliza por otra más económica. “No recomiendo cancelar una póliza únicamente porque se ha encontrado otra más barata. Hay que comparar las coberturas reales”, sostiene Reinón.
Prima, franquicias, exclusiones y capitales asegurados forman parte de los elementos que deben compararse. Una reducción del precio puede implicar también una menor protección frente al riesgo que motivó la contratación.
Reinón también advierte sobre la posibilidad de asegurar un bien por debajo del valor correspondiente para reducir la prima. “Un seguro demasiado bajo puede convertirse en un problema económico serio cuando ocurre el siniestro”.
Hipotecas y fechas de renovación requieren atención
Las pólizas vinculadas a préstamos hipotecarios requieren una revisión adicional. Català recomienda comprobar las condiciones del contrato, los seguros exigidos y cualquier bonificación asociada.
Además, la fecha de vencimiento resulta relevante. “Desde el punto de vista jurídico, también es fundamental controlar la fecha de vencimiento”, explica Reinón.
La revisión anual puede organizarse mediante una tabla con compañía, tipo de seguro, prima, fecha de vencimiento, coberturas principales y motivo de contratación.
“Mi recomendación sería dedicar una vez al año media hora a crear una tabla sencilla: compañía, tipo de seguro, prima anual, fecha de vencimiento, coberturas principales y motivo por el que sigue siendo necesario”.
El objetivo, concluye Català, no es reducir el número de pólizas, sino mantener aquellas que respondan a riesgos que el asegurado realmente desea trasladar a una compañía.
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