Mercado Asegurador
Cultura del seguro: cómo fortalecer la protección financiera
La cultura del seguro permite incorporar la protección financiera dentro de la planificación cotidiana. Prepararse ante gastos inesperados ayuda a proteger el patrimonio y mejora la capacidad de respuesta frente a situaciones que pueden afectar la estabilidad económica familiar.
Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 22,9% de la población mexicana entre 18 y 70 años cuenta con alguna cobertura.
LEE TAMBIÉN: Día del Productor de Seguros: del riesgo marítimo al seguro moderno
El seguro de vida alcanza 13,9% de cobertura. Por su parte, el seguro de automóvil llega a 11,5% y el de gastos médicos mayores a 7,5%. Aunque las cifras aumentaron frente a 2021, todavía existe margen para ampliar la cultura del seguro.
El seguro como protección financiera
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recuerda que un seguro no es una inversión. Su función principal es proteger frente a determinados riesgos.
Por ello, la planificación puede comenzar con una pregunta: ¿qué situación podría afectar la estabilidad financiera propia o familiar? La respuesta ayuda a definir prioridades, como proteger la vivienda, el vehículo, la salud o los ingresos de los dependientes.
También es importante conocer los términos de una póliza. La suma asegurada establece el monto máximo que pagará la compañía ante un siniestro. El deducible corresponde al monto que asume el asegurado antes de activar la cobertura.
A su vez, el coaseguro representa el porcentaje del costo de un evento que corresponde al usuario después de cubrir el deducible. Conocer estos conceptos facilita una decisión más informada.
Cultura del seguro y fondo de emergencia
Contar con un seguro no sustituye un fondo de emergencia. Ambos mecanismos cumplen funciones diferentes y pueden complementar la protección financiera.
El ahorro puede contemplar deducibles, coaseguros y gastos que no estén cubiertos por la póliza. De esta manera, el asegurado dispone de recursos para afrontar aquellos costos que permanecen bajo su responsabilidad.
Elegir seguros según las necesidades
Fortalecer la cultura del seguro no significa contratar la cobertura más amplia. La elección debe considerar los riesgos existentes, el patrimonio que se busca proteger y la capacidad de pago.
Revisar las coberturas disponibles también permite identificar qué situaciones ya están protegidas y cuáles podrían generar gastos directos. Así, la prevención se integra a la planificación financiera con base en las necesidades de cada persona.
Síguenos en Instagram