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Ousmane Dembélé ganó el Balón de Oro 2025
Ousmane Dembélé es el jugador que ha hecho historia en el fútbol, fue una de las grandes apuestas del FC Barcelona, sobrevivió a la exigencia del fútbol de élite y alcanzó una cima que parecía reservada a otros: el Balón de Oro. El ’10’ del París Saint-Germain se antepuso al otro gran favorito, un Lamine Yamal premiado por segundo año consecutivo con el Trofeo Kopa.
Dembélé recorrió un camino lleno de lesiones que lo golpearon una y otra vez, las críticas lo persiguieron durante gran parte de su carrera y muchos fueron los que dudaron de que pudiese cumplir con las expectativas que le rodearon desde su llegada al Barça. Pero no se rindió. Se reinventó. Se mudó a París y, tras un año de adaptación, firmó un curso espectacular echándose a sus espaldas a un PSG que, al fin, levantó su ansiada ‘Orejona’ al vencer al Inter de Milán por un contundente 5-0 en la gran final, celebrada en el Allianz Arena de Múnich, refiere el portal de El Universal.
Un jugador ambidiestro perfecto – difícil de catalogar como diestro o zurdo dada su imprevisible capacidad para pasar y rematar con ambas piernas -, con una velocidad y conducción de balón única para romper defensas, alcanza una gloria reservada solo a los genios del balón. Sabía que estaba ante la oportunidad de su vida. Y no la desaprovechó. No en vano firmó una temporada de locura. De otro mundo. Sus cifras fueron todo un escándalo: 35 goles y 16 asistencias en 53 partidos.
“Gracias a todos mis compañeros de la selección. Crecimos juntos. Gracias al seleccionador que ha confiado en mí durante nueve años, tanto en los buenos como en los mejores. Especialmente al seleccionador, para quien este es su último año; esperamos ganar el Mundial. Gracias también a mi ciudad, Évreux, donde crecí y donde di mis primeras patadas. Estoy muy feliz de haber crecido en esta ciudad. Gracias. Y, por último, gracias a mi familia. A mi madre (rompió a llorar), estuvieron ahí para mí y me apoyaron en los momentos difíciles. Gracias a mi agente, que siempre creyó en mí. Siempre me motivó. Gracias a mi mejor amigo, hemos pasado por todo juntos”, expresó Ousmane Dembélé.
Lamine Yamal gana premio en la ceremonia
El futbol mundial tiene una nueva joya reconocida a nivel oficial. Lamine Yamal fue nombrado ganador del premio Kopa 2025, galardón que distingue al mejor jugador joven del planeta, reseñó el portal web de Meridiano.net.
El atacante español, que ha maravillado con su talento en la élite europea, consolida así su estatus como una de las figuras más prometedoras de la nueva generación.
El premio, entregado por la revista France Football, honra al futbolista menor de 21 años con mejor rendimiento en la temporada.
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Yamal superó a otros talentos emergentes gracias a su desequilibrio ofensivo, su capacidad de resolver partidos clave y la madurez mostrada pese a su corta edad.
El reconocimiento lo coloca en la misma lista que jugadores que después se convirtieron en superestrellas del balompié.
Este lujoso premio que marca al mejor jugador del mundo no solo guarda gloria y reconocimiento, también tiene valiosos secretos artesanales y tradiciones.
Lo más curioso de este dorado balón es que no nace en los despachos de France Football. Su creación se encuentra en un pequeño e ilustre rincón del centro de París, en la joyería Maison Mellerio, una de las casas artesanales más antiguas de Europa.
Esta lujosa joyería fue fundada en 1613, y ha tenido la tarea de fabricar el Balón de Oro desde su creación en 1956, y su taller tiene la magia del proceso que convierte una idea en el trofeo más codiciado del fútbol.
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Centímetros, pesos y diámetro…
El trofeo tiene una altura de 31 centímetros y un diámetro de 23 centímetros. Por tener una base de pirita natural, su peso es mayor a los siete kilos.
La elaboración empieza con dos placas de latón, un metal maleable, pero resistente que da la posibilidad de dar forma a las semiesferas que componen el balón. Estas mitades, ya preformadas, llegan al taller de Mellerio con un pequeño sistema de sujeción interno y la pieza de pirita, que será la base.
Con mucha cautela las dos semiesferas se ajustan y se sueldan con un soplete de forja, usando una soldadura de plata. Para garantizar una unión limpia y sólida. Este paso, ocasiona pequeñas “rocas”, que deben ser eliminadas en un baño de ácido sulfúrico, antes del enjuague final y el pulido meticuloso que le da al trofeo su superficie perfecta.
Luego de todo ese proceso, entra en juego el cincelador. A mano alzada, traza las características costuras del balón, mismas líneas que refleja las de un esférico clásico de fútbol.
Un baño de oro
Tras culminar el cincelado, el trofeo pasa al banco de trabajo del dorador, quien lo recubre con una capa de oro fino para darle su icónico tono brillante.
Luego habrá que enfocarse en la base, la cual está compuesta por un bloque de pirita, una roca natural de brillo metálico que presenta formas cúbicas únicas
Teniendo los resultados finales confirmados por France Football, el nombre del ganador pasa a ser tallado en el trofeo. El grabador, escribe con extrema precisión el logotipo de la revista y el nombre completo del futbolista premiado. Luego de eso, el trofeo viaja a la gala.
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